Sobre mí

Soy Adriana Jiménez. Mexicana de nacimiento. Soy una mujer agradecida con la vida que aprende de cada experiencia. Soy madre de dos niñas maravillosas, que han cambiado la forma de ver y vivir mi vida y me inspiran todos los días a seguir mi intuición y sabiduría. Estuve casada con el padre de mis hijas, a quién respeto profundamente y quién es mi espejo en este camino de transformación. Soy hija de dos personas amorosas que en todo momento me enseñan a conectar con la verdad y con mis capacidades. Soy hermana menor de cinco extraordinarios seres humanos. Soy amiga de personas que la vida pone en mi camino, con quienes resueno y comparto momentos y experiencias. Soy amante de la educación y de los procesos de evolución del ser humano.

Mi experiencia

En el año 2014, terminó mi matrimonio y mi vida se derrumbó. Viví una crisis personal importante. La cual desató momentos de reflexión y cuestionamiento intensos. Comencé diferentes caminos de crecimiento, desarrollo personal y coaching. En 2015, después de casi 11 años de matrimonio, firmamos el divorcio. Al año siguiente, después de crear el hábito de escuchar mi intuición, tomé la decisión de renunciar al cargo de servidora pública en Recursos Humanos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que desempeñé por 10 años.

En 2016 descubrí el ¿para qué? de mi propia experiencia de divorcio. Descubrí cómo una experiencia de profundo dolor se puede transformar en una vida con sentido, para mí y para los que me rodean. Así fue como en 2017 comenzó “Divorcio con Amor” y en 2019 creé el reto “Recupera tu brillo después del divorcio”, así como el programa “Vive tu divorcio y construye la vida que deseas”.

Mi formación

  • Emprendedora
  • Speaker, mentora y asesora parental
  • Facilitadora del Método Paternidad Efectiva
  • Estudiosa de las emociones
    y el comportamiento humano
  • Maestra en Recursos Humanos
  • Licenciada en Pedagogía

Hoy, acompaño a cientos de personas en proceso de separación, para comprender el divorcio como una alternativa saludable de vida. Deseo que las personas tomen conciencia de que el divorcio puede ser una oportunidad de crecimiento personal, que beneficia a todos los miembros de la familia cuando se hace desde el amor y con responsabilidad, destacando la relevancia de criar niños emocionalmente sanos que, aunque sus padres no vivan bajo el mismo techo, ellos vivan bajo techos amorosos.